Israel Shamir: “El feminismo y la guerra de inodoros.”

Un urinario público dentro de una columna de Rambuteau con un anuncio sobre perfume, París ca.1865
Un urinario público dentro de una columna de Rambuteau con un anuncio sobre perfume, (París 1865)

Los niños y las niñas son diferentes. Una vez, esta diferencia se había celebrado. Viva la diferencia!! , exclamaban los franceses y otras naciones. Ahora esa diferencia ha traído consigo múltiples problemas, tanto en la Tierra como en el espacio exterior.

 

Los hombres y las mujeres orinan de manera diferente, para empezar. Eso no ha sido nunca ningún problema en seis mil años de la historia registrada, pero ahora, para un Occidente “iluminado”, se ha convertido en una verdadera preocupación. Ya que esta diferencia perturba a las feministas, que quieren hacer todo lo que hacen los hombres. En la década de 1970, los primeros carteles de Women Lib presentaban con orgullo a una chica que hace pis en un orinal, con gran asombro y envidia de unos cuantos curiosos debidamente diversificados. Pero eso fue entonces. Ahora, las feministas han decidido que será más divertido obligar a los hombres a usar instalaciones femeninas y eliminar los urinarios.

El nuevo portaaviones estadounidense, el USS Gerald R. Ford, no tiene urinarios . Es todo género neutral, por lo que algunas mujeres que sirven a bordo del barco podrán ir a orinar donde lo deseen. Los inodoros nuevos, neutros desde el punto de vista del género, ocupan mucho más espacio, no están especialmente limpios porque los hombres no aciertan en la taza con frecuencia y consumen mucho más tiempo. Pero la sumisión del hombre y el “exorcismo del espíritu patriarcal” compensan esta pequeña deficiencia.

Alemania y Suecia también eliminaron sus urinarios. Sus baños son adecuados para hombres y mujeres, son neutros en cuanto al sexo pero específicos para el dinero. Para orinar en un baño público en Suecia debe usar un teléfono inteligente y una tarjeta de crédito: sus baños no solo son caros, sino que, encima, no aceptan monedas y billetes.

En Alemania, la tierra más plagada de culpa en la tierra, un hombre que usa un orinal es calificado como nazi. Un alemán no nazi debería orinar sentado, como una mujer. (En Suecia lo mismo). No es de extrañar que los alemanes y los suecos tengan la tasa de aprobación más alta de Europa (más del 80%) para aceptar inmigrantes. Las mujeres alemanas y suecas son conquistadas por paquistanies y kurdos, ya que sus propios hombres se han vuelto demasiado afeminados tratando de ajustarse a la agenda feminista. Los hombres europeos hacen simplemente lo que deciden sus mujeres, y están demasiado asustados para disentir y que las mujeres, volubles por naturaleza, rechazan ahora y por sistema, lo que siempre concibieron como “normal”.

Algunos alemanes encontraron una manera: Van y hacen pis entre las dólmenes del memorial del Holocausto en Berlín. Hay alrededor de tres mil  de esas enormes losas, el lugar es bastante oscuro, y el olor no deja ninguna duda de que los hombres locales han encontrado una solución a la falta de urinarios. Pero no todas las ciudades son bendecidas con un monumento tan útil.

En París,en el siglo XIX , se instalaron “pissoirs“(urinarios para hombres) en la ciudad que  hizo la vida urbanita mas fácil. Los hombres podían entrar y orinar de forma gratuita y sin molestias, pero las feministas se opusieron al invento, y el espíritu del capitalismo las apoyó. Una instalación gratuita era el comienzo del odiado socialismo. Rápidamente, el número de urinarios callejeros bajó de 1200 a 1. En cambio, se crearon puestos de pago adecuados para hombres y mujeres. Estas estructuras eran de pago, tomaban tiempo y eran complicadas de usar. Las feministas estaban contentas, los descendientes de Vespasiano introdujeron un impuesto al inodoro, los creadores del invento estaban muy contentos, pero los hombres no estaban tan felices de pagar por orinar y lo hacían en la calle (como los turistas en Barcelona). Como era natural París apestaba a mil demonios.

Entre el mal olor de las calles y la furia feminista, el Ayuntamiento de París creó un nuevo tipo de recipiente al aire libre, sin privacidad, solo orinar y largarse. No era  un lujo,y las mujeres no lo criticaban ni envidiaban, pero estaban furiosas. Asaltaron los odiados símbolos del patriarcado masculino rellenándolos de hormigón y los dejándolos inutilizables. Nadie movió un dedo. Ahora París apesta nuevamente y las feministas vuelven a quejarse.

No hace mucho la “guerra del baño” se está llevando a cabo en el espacio exterior, cuando hubo un extraño incidente hace no mucho en la Estación Espacial Internacional (ISS). La presión en la estación había disminuido. En la búsqueda de una posible fuga, se descubrió un pequeño orificio (2 mm) en una pared de la nave espacial rusa Soyuz acoplada a la estación. El agujero estaba ubicado cerca del inodoro y cubierto con tela decorativa.

Los astronautas estadounidenses exigieron la misión fuera abortada y y preparar su regreso a la Tierra; los cosmonautas rusos simplemente pegaron el agujero con un poco de pastelina  y el vuelo continuó.

Pronto se estableció que no era el resultado de un ataque de meteorito; el agujero había sido perforado. Dmitry Rogozin, jefe de Roscosm dijo que probablemente fue hecho por un astronauta nostálgico. Esta versión fue considerada demasiado bizarra. La versión más creíble era que el agujero fue perforado por un trabajador ruso, inmediatamente antes del despegue.

Sin embargo, es posible que Rogozin tuviera razón. He escuchado de personas en Korolyev (Rusia) una historia, aunque no verificada, que encaja perfectamente con el “guerra del baño” en el inodoro estadounidense. La configuración es la siguiente. La ISS tiene compartimentos estadounidenses, rusos y otros comunes, separados pero interconectados. (El segmento ruso es la nave espacial acoplada). Hay cuatro astronautas en el sector occidental y dos cosmonautas en el sector ruso. Entre los occidentales, hay una dama.

Aunque los astronautas son cuidadosamente controlados, aún en el espacio, absolutamente todo no se puede saber. La historia de Korolyev dice que la dama se opuso a que los cambios en su zona eran degradantes para ella como mujer y trató de reajustar el equipo a sus necesidades. Los hombres intentaron rehacerlo, pero en poco tiempo, el delicado retrete en el sector occidental se había averiado más allá de toda reparación, porque nada es simple en el espacio. Los tripulantes (Ex capitanes, comandantes de la Marina y de la ex Fuerza Aérea) ahora debían llevar pañales continuamente, ya es desagradable de por si su uso, es que, además el ISS no tiene espacio para pañales usados ​​y apestosos, por lo que la parte occidental del trasbordador comenzó a apestar como las calles de París o algo peor.

Los astronautas estaban terriblemente molestos por los deseos extravagantes de la dama, y ​​se quejaron: “¡Houston, tenemos un problema! ¡Por favor, sacadla de aquí!” La NASA tenían dos objeciones a la hora de conceder su deseo. Primero, la diversidad y la igualdad de las mujeres deben mantenerse a toda costa. La segunda objeción fue el dinero.

Ahora solo los rusos tienen los medios para llevar astronautas a la estación y volver a casa. A pesar de que Estados Unidos hubo conseguido llevar un hombre a la Luna hace muchos años, todavía no tienen una lanzadera en funcionamiento para llevar hombres a ISS. Los “ineptos” rusos todavía conservaban su nave espacial, su mejor lanzadera, The Buran, y su mejor estación espacial, Mir, aunque fueron abandonados durante la etapa pro occidental ante la insistencia estadounidense. Los estadounidenses tienen que pagar una suma considerable a los rusos por cada vuelo, y la evacuación de la nave haría un agujero en el presupuesto de la NASA, más grande y más doloroso que el agujero en el casco de la ISS. Es por eso que Houston respondió alegremente: “¡Este es vuestro problema, muchachos, tratad de llevaros bien con ella!

El baño y la ducha rusos funcionaban bien, y los estadounidenses al principio intentaron usarlo. Pero después de una pelea los rusos objetaron y prohibieron a los astronautas occidentales acceder a los lavabos de su Soyuz. La salud mental de la dama se deterioró, y el hedor y los excrementos flotantes hicieron irrespirable el lugar, finalmente, sus compañeros urdieron un inteligente plan: Cuando los dos rusos salieron al espacio para una inspección rutinaria, los estadounidenses se dirigieron al módulo ruso (no hay cerraduras en el ICC) perforaron un agujero y lo sellaron con un tejido decorativo.

Fue una idea creativa y ardua. El sellador se mantuvo por un tiempo y no estalló inmediatamente. La presión en la estación era bastante baja, solo una atmósfera, por lo que el agujero no representa un peligro mortal para el equipo. Si se descubriera la fuga, sería posible insistir en la evacuación de emergencia de la tripulación, liberándose así del apestoso infierno mientras se hechaba la culpa a los “tontos” rusos de la avería. Y lo mejor de todo: el agujero está en la sección de la cápsula Soyuz por lo que se descarta cualquier sospecha por parte de la tripulación yanqui.

Pero el plan no funcionó. Los rusos cerraron el agujero (como se ha dicho al principio) con un mejor sellador y rechazaron la evacuación. ¡Sigan cagando en sus pañales, caballeros! El comandante occidental se lanzó al módulo ruso, gritando “Yo, como comandante, decidiré qué hacer al respecto”, y arrancó el sellador. Los rusos le dijeron: “Tú eres el comandante de la estación, pero a bordo del Soyuz solo eres un invitado”, lo expulsaron volviendo a sellar el agujero.

Los cosmonautas informaron a Korolyev (el centro de control de vuelo ruso) y Korolyev le pidió a Houston que les mostrara los registros de vídeo del módulo estadounidense para verificar quien era el responsable de aquella situación en el bloque sanitario ruso (donde se perforó el agujero). Houston se negó rotundamente, por un asunto de privacidad.

La situación en la ISS es tensa; los rusos usaron la fuerza para desalojar a los estadounidenses que intentaban perforar más agujeros. Los estadounidenses estaban descontentos ya que tenían que pasar todas sus noches y días con una mujer problemática, y su inodoro todavía no funciona. Ahora esperan que los EE. UU. envien un nuevo transbordador para devolverlos a la Tierra, ya que la NASA se niega rotundamente a pagar a los rusos por la evacuación, y los rusos no quieren hacer este trabajo gratis. . Los últimos informes hablan de “whodunit in space”, los cosmonautas rusos siguen examinando las paredes exteriores en busca de posibles nuevos agujeros.

Por lo que ven el desorden de género inducido por las feministas de Occidente casi ha causado un desastre.

Pero otro desastre en marcha es el intento de las feministas de hundir la carrera del juez Kavanagh. A uno le puede agradar o no un juez, uno puede estar de acuerdo o no con sus puntos de vista, pero detenerle por, supuestamente, intentar conquistar a una niña de su clase en la escuela secundaria es una locura. Kavanagh confesó ironicamente a la organización Me Too que también tuvo aventuras con bastantes chicas años atrás y si por eso debería ser enjuiciado.

Incluso si todas las demandantes lo hubieran afirmado que era cierto ( Kavanagh lo negó) le declararían  inocente y el Tribunal Supremo lo ratficaría. Tengan en cuenta que hablamos de eventos que tuvieron lugar hace años. En esa época, se esperaba que las niñas se rindieran solo a alguna “fuerza” simbólica. El decir “No, no, no” era algo muy común, pero llamarlo violación era inaudito. 

Podríamos compararlo con un salto en paracaídas. Es habitual que el instructor patee a un paracaidista vacilante. Si un hombre sube a un avión con un paracaídas y continua caminando hasta el portón de salto, debe ser empujado si su coraje falla. El “No, no, no” no se puede aplicar aquí. Lo mismo con las chicas jóvenes. Es probable que estas maravillosas criaturas tengan los pies fríos en el momento crítico mientras ya se desvisten en la cama con un adolescente, y con frecuencia tienen que ser empujadas más o menos suavemente. Este fue el juego que niños y niñas jugaron hace muchos años.

Seguramente hablamos de la aplicación moderada y simbólica de la fuerza, como en el caso del demandado Kavanagh. Si lo que hizo entonces hubiera supuesto a una violación, la chica seguramente habría acudido a la policía de inmediato.  Los hombres y las mujeres no necesitan mucha interferencia estatal en sus relaciones. Si la mujer lo mantuvo en secreto durante 35 años, que lo mantenga por otros 35 años. Ningún hombre debería ser detenido desde ninguna posición por una razón tan endeble.

La saga de Trump-and-whores es otro ejemplo de la nociva mezcla de moralidad puritana y feminismo que odia a los hombres. Si un hombre de su edad tiene suficiente energía para su esposa y para sus amantes, pues estupendo. No hay ninguna ley que prohíba a un hombre de negocios de Nueva York o un político de Washington cortejar a prostitutas. En algunos países más avanzados (desde el punto de vista feminista), está prohibido. En Suecia, el cliente de una prostituta se enfrenta a penas de cárcel, mientras que ella está impune. 

Kavanagh y Trump son la última oportunidad para que los hombres estadounidenses recuperen el respeto propio y salven la hombría de los Estados Unidos. Las historias de sus aventuras con chicas significa que aún corre sangre en sus venas. Los hombres pueden y deben recuperar el terreno que perdido.

ISRAEL SHAMIR

*Pecunia non olet es una expresión latina que aún leemos y oímos. Se traduce por “el dinero no huele” y su origen se remonta a la Roma del siglo I. Vespasiano sucedió a Nerón al frente del imperio y se encontró con las arcas vacías. Dispuesto a recaudar, decidió gravar con un impuesto el uso de la orina.

 

El mito ario (Apunte)

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“La conciencia sobre el parentesco entre los pueblos, religiones e idiomas indoeuropeos, así como su derivación de un solo núcleo común, tiene una serie de elementos que tienden a formar la base de una idea unitaria y vinculante de la Raza Blanca. Esta idea puede y debe contribuir a crear una conciencia significativa para la Europa contemporánea, en la medida en que el “Mito ario” se convierta en parte de una cosmovisión, tanto tradicional como revolucionaria.”

Viernes Santo 2019

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Detalle de el grupo escultórico “El Santo Entierro”, de Martín Díez de Liatzasolo (1544). Durante la guerra civil el grupo fue destrozado, pero las piezas se guardaron en las iglesias de San Pedro y se reconstruyó al terminar la guerra. (Catedral del Santo Espíritu de Terrassa, Barcelona). Fotografía Acacio Luis Friera

 

Donación para la reconstrucción de Notre Dame.

NOTRE DAME FINAL

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Cher……… ……… …………. (Administración del blog http://www.elcasopedrovarela.wordpress.com)

Votre don de ……€ a bien été pris en compte, et au nom du Centre des Monuments Nationaux et de toute mon équipe, je tiens à vous en remercier très sincèrement.
Un reçu fiscal vous sera envoyé dans les semaines qui viennent.
Merci encore pour votre générosité
Sincèrement

Philippe Bélaval,
Centre des Monuments Nationaux

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Lo que para nosotros los europeos es una tragedia, para ellos es un divertimento. ¿Hasta cuándo tendremos que aguantar esta humillación?