SE DEBERÍA SABER

Un supuesto técnico examinando la falsa lámpara de “piel humana” de Buchenwald

Para “probar” la malicia única de los propios alemanes, los estadounidenses en Buchenwald instalaron una pantalla de lámpara completamente normal y obligaron a la gente a mirarla. La afirmación perversa: estaba hecha de piel humana. Eso rápidamente resultó ser una mentira y la “pantalla de piel humana” pronto desapareció sin dejar rastro. ¿Sin rastro? No, porque su rastro es rumor, mentira, calumnia. Por cierto, no solo Hitchcock, sino también Billy Wilder, como especialistas en terror de Hollywood, realizaron los llamados documentales sobre los campos de concentración con todos los recursos estilísticos de la clásica película de terror.

Cada habitante de este mundo debería saber una cosa:

Sí, hubo campos de concentración. Pero, los tuvieron en todos los estados que estuvieron involucrados en la Segunda Guerra Mundial. Incluso antes, los polacos establecieron el primer campo de concentración en Europa para los alemanes étnicos en la “Nueva Polonia”, es decir, las áreas orientales que habían sido arrebatadas al Reich. En estos campos de concentración, que entonces también existían en Estados Unidos, para ciudadanos estadounidenses japoneses y alemanes con la correspondiente ascendencia, se internaba a personas de naciones hostiles de acuerdo con la ley marcial. Sin embargo, en los EE. UU. Estaba en contra de la ley marcial y los derechos humanos, porque no era necesario ser un enemigo para estar encerrado. La ascendencia fue suficiente. Así que llevaron a los campos a personas cuyos abuelos ya habían inmigrado, que habían crecido y se habían criado completamente en Estados Unidos y que solo conocían Alemania de oídas. Y dado que los sionistas ya habían declarado la guerra al Reich alemán en 1932 y cuatro veces más en los años siguientes, ellos mismos se habían convertido en enemigos. Pero hasta 1939 no se internó a ningún judío por ser judío. Eso solo sucedió cada vez más después del estallido de la guerra.

Los primeros comunistas del Frente Rojo llegaron a los campos de concentración de Alemania, que habían destruido el país con una furia brutal. Desafortunadamente, es cierto que había muchos judíos entre ellos, no por ser judios sino porque eran bolcheviques y marxistas violentos. Esta fue solo una razón después de 1939. Y sin embargo, miles de judíos vivieron libres en el Reich hasta 1945 si se comprometían con el Tercer Reich. Por ejemplo, en 1945, después de que entrara el Ejército Rojo, las guarderías judías y las estaciones médicas aún estaban completamente intactas.

De alrededor de 500.000 judíos que vivían en el Reich al comienzo del gobierno de Hitler, más de 200.000 habían emigrado porque los sionistas, junto con el NSDAP, los animaron a hacerlo. En el verano de 1939, alrededor de 500.000 judíos huyeron de Polonia al “terrible Reich” porque la persecución en Polonia era draconiana. De los judíos en Alemania, 150.000 hombres lucharon en la campaña del Este contra el Ejército Rojo de Stalin. Todos los rangos estaban involucrados, desde el privado hasta el alto general. Conocían los métodos de Stalin y estaban dispuestos a proteger a Europa de las hordas rojas.

Por cierto, muchos presos de los campos de concentración también fueron liberados nuevamente, a menudo después de unos meses si demostraban ser ciudadanos leales y Himmler dio instrucciones de liberar a los jóvenes judíos de los campos de concentración si aceptaban emigrar a Palestina. Había una escasez urgente de agricultores y artesanos, profesiones que eran atípicas para los judíos alemanes. Así que las SS (uno se sorprende) pagaron escuelas en las que se formaba a jóvenes judíos alemanes de tal manera que serían útiles en Palestina. Las SS también ayudaron (a menudo sin pasar por la oficina de impuestos) en la transferencia de activos judíos. A los judíos se les permitió usar moneda extranjera para pagar la tarifa de entrada a Palestina exigida por los británicos. A ningún otro ciudadano alemán se le permitió usarla.

Hay varios dignatarios en Israel hoy que dicen: Fue solo gracias a Hitler que Israel nació. ¿Había pretendido eso? Al menos había esperado que todos los judíos se mudaran allí después de que el plan para fundar un estado judío en Madagascar fracasara debido a la resistencia francesa.

Se celebró una conferencia en Evian, en el lago de Ginebra, para aclarar la cuestión de los refugiados judíos. Tanto Polonia como el Reich alemán habían pedido a los estados presentes (todos los estados relevantes del mundo) que aceptaran contingentes de judíos. Pero todos los estados, con la excepción de Haití, se negaron a aceptarlos. Había barcos llenos de judíos que navegaban al otro lado del mundo. Pero no se les permitió atracar en ningún puerto. Así que después de semanas regresaron a Alemania.

Por cierto, las leyes raciales de Nuremberg fueron redactadas por unanimidad por funcionarios del NSDAP y la dirección sionista.

En esencia, todavía se aplican en Israel hoy. Solo cuando los rabinos contraen matrimonio es válido en Israel. Pero ningún rabino confía en un goyim. Es así como mantienen su pureza racial, lo que ha asegurado su existencia continua durante más de 3000 años. La historia ha demostrado que todos los grandes imperios y todos los grandes pueblos desaparecieron cuando se mezclaron. Los judíos ven en su obediencia racial una gran demostración de raza y tradición.

Henry Williamson: “Los Diarios de Winston”

Henry Williamson

La herencia humana no se continuaba porque uno se hiciera oir, sino por el hecho de permanecer cuerdo. Volvió a la mesa, mojó en tinta su pluma y escribió: Para el futuro o para el pasado, para la época en la que se pueda pensar libremente, en que los hombres sean distintos unos de otros y no vivan solitarios… Para cuando la verdad exista y lo que se haya hecho no pueda ser deshecho. George Orwell (1984)

Henry Williamson fue un naturalista inglés, agricultor y prolífico autor conocido por su historia natural y por sus novelas. Ganó el Premio Hawthornden de Literatura en 1928 con su libro “Tarka la nutria”.
Henry Williamson nació en Brockley, al sureste de Londres, el 1 diciembre 1895, pero se trasladó a Ladywell cuando era joven; se crió en un entorno semirural donde desarrolló un profundo amor por la naturaleza que le acompañará el resto de su vida y que marcará profundamente tanto su pensamiento y su forma de vida como su obra literaria. El segundo acontecimiento que marcó profundamente a Henry Williamson fue su intervención como soldado británico en la Primera Guerra Mundial, una experiencia que ayudó de forma decisiva a que surgiera en él una nueva visión del mundo.

Guerra y fútbol (1914)

La tregua de Navidad de 1914, cuando los alemanes y los ingleses abandonaron sus trincheras para fraternizar y jugar al fútbol, lo afectó profundamente. También fue fuertemente influenciado por la camaradería en las trincheras y en particular por aquella entre los soldados británicos y alemanes a pesar de estar en guerra unos con otros. Se sintió profundamente disgustado con la inutilidad de una guerra que creía firmemente que había sido causada por la avaricia y la usura, llegando a la conclusión de que Alemania y Gran Bretaña nunca debían enfrentarse de nuevo.
Sus experiencias de la guerra quedaron reflejadas en buena parte de su obra: “La húmeda llanura de Flandes” (1929), “El progreso del patriota” (1930) y en una serie de quince libros semi autobiográficos, “Crónica del Sol antiguo”, escritos entre 1951 y 1969.
En 1922 Williamson regresó al campo y alquiló una casa que había sido construida en los tiempos del rey Juan, junto a la iglesia local en Georgeham, North Devon. Williamson vivía en ella como un ermitaño y se dedicaba al estudio de la naturaleza, dando largos paseos por el campo. Las puertas y ventanas de su casa estaban siempre abiertas y se reunieron a su alrededor una familia de perros, gatos, gaviotas, halcones, urracas y un cachorro de nutria.
La nutria, Tarka (que significa pequeño vagabundo agua), había sido rescatada por Williamson después de que un granjero hubiera disparado a su madre. La nutria caminaba como un perro junto a Williamson. Un día entró en una trampa para conejos, se asustó y huyó. Williamson pasó años buscando a Tarka siguiendo los ríos Taw y Torridge. Aunque no encontró a Tarka su contacto íntimo con la naturaleza le inspiró para escribir su libro más famoso: “Tarka la nutria”. Publicado en 1927, este libro popular fue una descripción íntima del campo Inglés y ganó el Premio Williamson Hawthorne de Literatura en 1928.
“Tarka la nutria” es la más influyente novela de Henry Williamson. Fue publicada por primera vez en 1927 y sigue siendo la más conocida y popular de sus obras. Aunque ahora a menudo es catalogada como un libro para niños, “Tarka” ha influido en figuras literarias tan diversas como Ted Hughes, Rachel Carson o Roger Deakin, quien describió a Tarka como un “gran poema mítico”.El libro fue muy bien recibido por el público atrayendo elogios, entre otros, Thomas Hardy y su amigo TE Lawrence (más conocido como Lawrence de Arabia) del que hablaremos más adelante, pues su muerte fue uno de los más oscuros pasajes de la historia de Inglaterra en el que Henry Williamson se vio directamente involucrado.

Henry Williamson en su cabaña (1929)

Con los beneficios generados por la venta de “Tarka la nutria” consiguió suficiente dinero para comprar una cabaña de madera cerca de Georgeham donde escribió muchos de sus libros posteriores.
En Williamson, como en Ezra Pound y Hamsun, se reconocen nuevas formas literarias que tendrán un impacto crucial en la literatura del siglo XX. Sin embargo todos ellos han sido enviados al agujero de la memoria.

Esto no sólo se debe a que se identificaron con los fascismos europeos sino que, a diferencia de algunos de sus contemporáneos, nunca mostraron arrepentimiento alguno ni repudiaron de ello, por lo que nunca serán perdonados ni por los liberales ni por los lobbies sionistas que controlan el mundo editorial y la crítica literaria occidental.

Oswald Mosley

Williamson fue uno de los primeros en comprometerse con Mosley y la Unión Británica de Fascistas y defendió Hitler como líder visionario del renacimiento europeo.
Williamson asistió al Congreso de Nuremberg en 1935 quedando impresionado por los logros económicos y sociales de Alemania mientras que los británicos continuaban languideciendo en la pobreza y el desempleo. Vio una comunidad racial basada en los valores de la tierra y un campesinado revivido, libre de interés bancario. Williamson observó cómo los rostros de la gente expresaban tal confianza en Alemana que parecía como si estuvieran “respirando, una cantidad extra de oxígeno”.

En las Juventudes Hitlerianas vio una reminiscencia de sus días como un Boy Scout. Aquellos jóvenes eran el reflejo de una vida sana y Williamson no pudo evitar compararlos con la juventud enfermiza de los barrios bajos de Londres. No parece que Williamson estuviera viendo a la juventud Alemana de forma irreal o idealizada pues la misma descripción fue dada por el periodista estadounidense William Shirer, autor del texto antinazi “Auge y caída del Tercer Reich”, cuyo odio hacia Hitler está fuera de toda duda.

Grupo de adolescentes y niños de las Juventudes Hitlerianas

“Los jóvenes en el Tercer Reich estaban creciendo hasta tener unos cuerpos fuertes y sanos, una gran fe en el futuro de su país y en sí mismos y un sentido del compañerismo y camaradería que hizo añicos todas las diferencias de clase y las barreras económicas y sociales.

Lo recordé más tarde, en los días de mayo de 1940, cuando a lo largo de la carretera entre Aquisgrán y Bruselas vi los contrastes entre los soldados alemanes, con el aspecto bronceado y limpio de una juventud criada bajo el sol con una dieta adecuada, y los primeros prisioneros británicos de guerra, con sus pechos huecos, hombros redondos, tez pastosa y malos dientes, trágicos ejemplos de la juventud que Inglaterra había descuidado tan irresponsablemente en los años de entre guerras”

Williamson tenía una creencia bien conocida de que Hitler era esencialmente un hombre bueno que sólo quería construir una nueva y mejor Alemania. Creía así mismo que las guerras fueron causadas por “los intereses económicos y de la usura”, de forma que pronto se sintió atraído por la Unión Británica de Fascistas de Oswald Mosley a la que se unió en 1937.

Con su característico estilo descriptivo Williamson escribió: “Las ratas, las malas hierbas, los pantanos, los mercados deprimidos, los trabajadores en el paro, las cabañas podridas, los arroyos contaminados, las divisiones de clase, los partidos políticos controlados por las centrales eléctricas y el dinero de la banca y de las compañías de seguros, los agricultores perdiendo sus tierras hipotecadas y los ricos invirtiendo sus millones en el extranjero -pero no en el imperio-. Esa fue la verdadera Inglaterra de este período de la Historia”. (La Historia de una granja de Norfolk).
Entre los amigos de Williamson encontramos a Thomas Edward Lawrence, un oficial del ejército británico reconocido especialmente por su papel de enlace durante la Campaña del Sinaí y Palestina y la rebelión árabe contra el Imperio Otomano de 1916-1918. La amplitud y variedad de sus actividades y asociaciones le valieron fama internacional como Lawrence de Arabia, un título que más tarde se utilizó para dar nombre a la película de 1962 basada en sus hazañas durante la Primera Guerra Mundial.

Thomas Edward Lawrence “Lawrence de arabia”

Tras la captura de Damasco Lawrence viajó a Inglaterra para defender la causa de la independencia árabe. Desempeñó servicios en la delegación británica en la Conferencia de Paz en París en el año 1919, trabajando junto con el Emir Feisal. Su idea de independencia árabe fue rechazada tanto por los franceses, determinados a gobernar Siria, como por el gobierno británico que tenía ambiciones similares sobre Iraq.
Se sabe que Lawrence había recibido propuestas de Henry Williamson y otros para reunirse con algunos líderes de la Alemania Nacional Socialista, incluido Hitler.
“La nueva era debe comenzar… Hitler y Lawrence deben cumplir…” escribió Henry Williamson. Lawrence llevaba fuera del ejército apenas un mes cuando los reporteros de la prensa sitiaron su casa. ¿Cuándo iba a ver a Hitler? ¿Estaba preparado para convertirse en un dictador de Inglaterra? Evitó estas preguntas incómodas, salió de su morada y se fue a recorrer el oeste del país, pero no antes de que la prensa hubiera atacado su casa de campo, tirando piedras a la azotea y rompiendo las baldosas. Lawrence tuvo que usar sus puños y la policía tuvo que establecer protección día y noche.

El 13 de mayo de 1935 Lawrence montó en su motocicleta por última vez y se dirigió al campamento de Bovington para enviar un telegrama en respuesta a una carta recibida esa mañana de Henry Williamson en la que le proponía un encuentro personal con Adolf Hitler. El telegrama dando su conformidad fue enviado y después, en el camino de regreso, se produjo el accidente que terminó con su vida estando a tan sólo doscientos metros de su casa.
Casi de inmediato llegó un camión del ejército en el que se trasladó a Lawrence a un hospital donde se le impuso una guardia de seguridad. Avisos especiales fueron puestos en todos los periódicos y la Oficina de Guerra se hizo cargo de todas las comunicaciones. Policías de la Brigada Especial se aposentaban junto a su cama y vigilaban la puerta, sin permitir visitas. La casa de Lawrence fue allanada y muchos de sus libros y papeles privados fueron confiscados. Seis días más tarde Lawrence murió, a pesar de las muchas lagunas y contradicciones existentes en la investigación del accidente. Dos días más tarde de su muerte una precipitada investigación que duró apenas dos horas dio un veredicto de “muerte accidental”.

El año siguiente, 1936, Inglaterra asistió a la prohibición de desfiles políticos en uniforme y a la abdicación forzada del rey Eduardo, otro patriota que, al igual que Lawrence, tenía que ser eliminado por los belicistas que estaban decididos a destruir a Alemania y Gran Bretaña en otra guerra europea. Y lo consiguieron.

En 1940 alrededor de mil ingleses fueron internados sin juicio por oponerse a la guerra, incluyendo a Mosley y a ochocientos miembros más del la Unión Británica de Fascistas. Williamson fue uno de los arrestados. Fue puesto en libertad condicional con el requisito de que permaneciera en silencio, una condición que consiguió eludir por medio de sus novelas. Con la derrota de Alemania Williamson afirmó que sus esperanzas de una Europa regenerada habían sido asesinadas.
Tras la guerra Williamson fue uno de los primeros en responder a la llamada de Mosley para una Europa Unida y escribió para la nueva revista del Movimiento Sindical de Mosley y en “La Europea”, una revista editada por Diana Mosley, en la que proclamó el nacimiento de una nueva Europa, en sintonía con la naturaleza.
Williamson, en su análisis de post-guerra, expresó su opinión de que el fascismo había fracasado porque era demasiado nacional. Su oponente, la democracia económica, no lo era. Williamson ofreció como alternativa un llamamiento a los europeos para superar sus viejas heridas y rivalidades y avanzar en la construcción de un “espíritu europeo”. Siempre se mantuvo fiel a aquello en lo que había creído, como hicieran Ezra Pound o Knut Hamsun, entre otros, y como a ellos se le negaron todos los honores y fue ignorado durante décadas. Se le negó incluso un doctorado honorario por la Universidad de la que era benefactor.

Willamson murió el 13 de agosto de 1977 y fue enterrado en el norte de Devon. Descanse en paz.

Bartomeu Puiggròs “In memoriam”

Bartomeu Puiggròs (1949/1975)

En otoño de 1975 fui a escalar a Montserrat por primera vez con un compañero del cuartel. Empezamos con la Badalona del Gorro Frigio, muy expuesta al principio. Al día siguiente fuimos al Serrat del Moro y escalamos la famosa vía Mas-Brullet, una ruta extraordinaria en belleza y variedad. Los primeros 40 metros eran una fisura lisa rigurosamente vertical, y ciertamente no había duda acerca del itinerario. Una raya de un color negro rojizo estaba como pintada  justo al lado de la grieta. La ruta, magnífica nos costó unas siete horas. Posteriormente supe que un escalador de Barcelona se había caído, intentando la Mas-Brullet en solitario, unos meses antes y su cuerpo quedó encajado en una chimenea  donde se desangró por completo, y esa era la raya negra que llegaba hasta el suelo. Se llamaba Bartomeu Puiggrós. Bueno, pues así fue mi primera visita a Montserrat”.

Nota: Bartomeu Puiggros fue uno de los primeros miembros activos de la antigua organización nacionalsocialista CEDADE. Murió en un trágico accidente en la montaña de Montserrat.

Jesús Vallés Gracia

EL HOMBRE TEÓRICO

Escultura de Arno Breker

“La utopía de la democracia ha despojado al individuo de sus cualidades sensibles, reduciéndolo a la condición abstracta de «ciudadano». del hombre concreto de carne y hueso, con un oficio determinado, desenvuelto en un medio que es el suyo y no otro, con una personalidad definida, ha hecho un ser irreal, un personaje alegórico al margen del tiempo y del espacio, fuera de todas las escalas de la sociedad. El hombre de la democracia no es ni obrero ni campesino, ni industrial ni comerciante, ni del norte ni del sur, ni sabio ni ignorante: es un puro hombre teórico.”

Hubert Lagardelle.

Record: Se juzga a exguardia SS de 100 años

Un alemán de 100 años, guardia de torre de un campo de concentración en los años 40, es la persona de más edad juzgada por presuntos “crímenes nazis”

Josef Schutz, excabo primero de las SS, es acusado de “complicidad en la muerte” de 3.518 prisioneros en el campo de concentración de Sachsenhausen, cerca de Berlín, entre 1942 y 1945.

Su juicio comenzó el jueves (7.10.2021) por la mañana en Brandenburg an der Havel, al este de Alemania, en presencia del acusado, que necesita un andador para caminar. El anciano escondió su rostro de la prensa con ayuda de una carpeta azul.

 Su abogado, Stefan Waterkamp, explicó que su cliente “no se expresará” sobre los hechos que se le imputan. “El acusado no hablará, solo dará información sobre su situación personal”, dijo el letrado.

El acusado respondió con voz clara al presidente del tribunal cuando le preguntó su nombre y situación personal. Dijo que vivía en la región de Brandeburgo, cercana a Berlín, que era viudo desde 1986 y explicó con orgullo que iba a “celebrar su 101º cumpleaños el 16 de noviembre”.

La audiencia, la primera de 22, duró una hora debido a la avanzada edad del acusado, que se cansa fácilmente. La sesión se dedicó a leer una parte de las 134 páginas del acta de acusación por parte del fiscal, Cyrill Klement.

Desde que fue abierto, en 1936, hasta su liberación por los soviéticos, el 22 de abril de 1945, por el campo de Sachsenhausen pasaron unos 200.000 prisioneros, principalmente opositores políticos, judíos y homosexuales. 

Josef Schutz tenía 21 años cuando comenzaron los hechos que se juzgan.  Su deseo de no pronunciarse sobre los hechos, lo que implica una negativa a pedir perdón, provocó el disgusto de los presentes.

Thomas Walther, abogado de 11 de las 16 partes civiles de este juicio, se mostró optimista: “Para los denunciantes, el hecho de que se haya presentado al juicio es ya algo positivo (…) Algo puede pasar, tal vez un hombre así llegue a la conclusión de que antes de morir quiere explicarse sobre su pasado”, confió.

El juicio se realiza una semana después de la audiencia contra Irmgard Furchner, de 96 años, una exsecretaria de otro campo de concentración nazi. Su primera sesión debió aplazarse al 19 de octubre después de que la anciana intentara fugarse, justo el día en que empezaba el juicio.

En los últimos 10 años, Alemania ha juzgado y condenado a cuatro exmiembros de las SS, al extender a los guardias de los campos de las órdenes nazis la acusación de complicidad por asesinato.

Josef Schutz “no está acusado de disparar contra alguien en particular, sino de haber contribuido a estos actos por su trabajo de guardia y de haber estado al tanto de que estos asesinatos ocurrían en los campos”, explicó la portavoz de la fiscalía de Neuruppin, Iris le Claire.

El acusado se expone a un mínimo de tres años de prisión, pero su pena sería simbólica dada su avanzada edad. 

En julio de 2020, un tribunal condenó a dos años de prisión suspendida a un exguardia del campo de Stutthof, Bruno Dey, de 93 años. Otros ocho casos de exmiembros de las SS están siendo evaluados por diferentes fiscalías alemanas.

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“In memoriam” José Manuel Infiesta (1949/2021)

José Manuel Infiesta Monterde

Camarada de CEDADE, enamorado de la belleza, sensible, cordial, cercano, siempre dispuesto  a ayudar a los amigos, defensor del verdadero arte, elegante, culto. Si tengo que definir con una palabra a José María Infiesta sería: exquisito.

Brillante arquitecto, el alto sentido estético de sus construcciones pueden verse en su magnífico libro: “Una arquitectura entre dos siglos”, que él me regalara hace años en uno de nuestros encuentros.

Portada del libro “Una arquitectura entre dos siglos”, una de los muchas obras publicadas de J.M. Infiesta

José Manuel Infiesta, con ese espíritu de hombre renacentista que siempre tuvo, abrió en Barcelona el Museu Europeu d´Art Modern (MEMA), uno de sus objetivos siempre fue la promoción de nuevos artistas figurativos, hoy ignorados y apartados por la presión del “arte degenerado” oficial. Vistamos su museo varias veces con políticos europeos que venían a Barcelona, José Manuel siempre nos guiaba las visitas y les explicaba con entusiasmo las obras y exposiciones de su museo. En estas visitas siempre coincidía que el interés principal se centraba en las esculturas de Arno Breker y en el cuadro de Martí Teixidor “Dresden”, una desgarradora pintura sobre el criminal bombardero aliado a esta ciudad alemana, como alegoría del sufrimiento y la división de Alemania y de Europa. Recuerdo en concreto una visita con Filip Dewinter, en la que José Manuel nos invitó a asistir a un concierto de música clásica que se celebraba en una sala de su museo, brindamos con una excelente cava catalán, así era él, siempre exquisito. Posteriormente Dewinter e Infiesta compartieron una larga conversación sobre arte japonés.

José Manuel Infiesta (cuarto desde la derecha) junto a otros camaradas en una salida de montaña durante su permanencia en el Círculo Español de Amigos de Europa.

Pero para mí Infiesta siempre estará ligado a un recuerdo, que hoy precisamente se hace más presente. José Manuel abrió una editorial “Nuevo Arte Thor”, donde publicó libros de lectura imprescindible. En ese mismo sello publicó uno escrito por él “Cuentos Reales. Oficio de Semana Santa”, lo leí una Semana Santa de hará más o menos treintaicincos años. En uno de esos cuentos narra la muerte en accidente de montaña de su gran amigo y camarada Bartomeu Puiggrós, y dice:“No era momento de lloros, mi corazón sentía una profunda pena y en cambio –o quizás incluso animada por el dolor- mi sensibilidad estaba despierta y sentía profundamente, plenamente, con una intensidad extraña, que en cierta forma tenía algo que ver con un extraño gozo de ser, gozo de vivir y gozo también de morir. Miraba el rostro del amigo que había querido más que a muchos de mis propios familiares, ya seco y frío, y esa visión me hacía sentir el mundo entero, muerte incluida.

(…)

La misma muerte que se llevaba a mi primer amigo en su mejor edad no era algo lejano y remoto, no era ni mucho menos un enemigo exterior con el que habíamos luchado y que nos había vencido, ni era un ser odioso que nos humillase: la era nosotros mismos”.

Y unas líneas más abajo aparece la frase que más me impactó:

“Sentía su alma, sentía su sensibilidad, le sentía a él mismo, allí en su presencia, como si estuviera vivo. Por unos instantes, le envidié el que él conociera lo que había después, y le eché en cara el que no quisiera decírmelo”.

Esa reflexión aparece en mi pensamiento con regularidad desde que la leí hace ya tantos años.

Ahora José Manuel ya conoce lo que hay después, no quedan secretos sin compartir con su amigo Bartomeu. Mientras tanto nosotros, seguimos esperando a este otro lado de la muerte, aguardando el momento de desvelar ese gran secreto. Hasta entonces, buen viaje José Manuel.

Con cariño y agradecimiento.

Enric Ravelló

Perder conservando el Honor

Cuando un LOBO va perdiendo la pelea contra otro lobo y entiende que ya no tiene posibilidades de ganar, el lobo perdedor ofrece apaciblemente la yugular al oponente, como si dijera ”Perdí, acabemos con esto de una vez”.
Sin embargo, en ese momento tiene lugar lo increíble. El lobo ganador, inexplicablemente, se paraliza. Una fuerza milenaria le impide matar al que desde la humildad reconoce la derrota con Honor.
Algún mecanismo primario, incrustado en el ADN o más allá de el, se dispara en el lobo ganador y le recuerda que la especie es mas importante que el placer de eliminar al contrincante. ¡qué maravillosa relojería instintiva!  
Nadie llamaría cobarde al lobo que se entrega, ni conmiserativo al que se paraliza, simplemente el milagro ocurre. Ni vencedor ni vencido. Ambos lobos se alejan y la rueda de la vida continúa.

VOLUNTARIOS ANÓNIMOS RESTAURAN LA FACHADA DE LIBRERÍA EUROPA

A la izquierda, aspecto de la fachada de Librería Europa durante cinco años. A la derecha, hoy día 22 de septiembre de 2021

En el día de ayer (21 de septiembre de 2021) voluntarios anónimos restauraron la fachada ultrajada de Librería Europa.

Gracias a un magnífico acto de valentía, solidaridad y cariño hacia Librería Europa su aspecto ha vuelto al original tras cinco años de ser mancillado por plataformas Odiadoras, “perroflautas” y partidos políticos comunistas ante la pasividad de las fuerzas del “orden” y del ayuntamiento de Barcelona con el regocijo de su alcaldesa Ada Colau y palmeros (como el “señor” Asens, partícipe en el cerrojazo de la misma en 2016) convencidos de su cierre definitivo.

Sabemos que quizás este aspecto dure horas, tal vez minutos, pues muy pronto los incívicos rabiosos de las sepulturas blanqueadas, volverán a desahogarse con total impunidad manchando de nuevo el aspecto, hoy restaurado, con el fin de desahogar su impotencia y su odio. Sabrán sin embargo que estamos dispuestos a defender nuestros derechos, nuestros ideales y nuestros pensamientos, de los cuales somos amos y señores y que no podrán mancillar jamás.

DESDE ESTE BLOG NUESTRA GRATITUD Y RECONOCIMIENTO A LOS VOLUNTARIOS DE ESTA DEMOSTRACIÓN DE HOMBRIA Y SOLIDARIDAD, UN VALIOSO EJEMPLO PARA TODOS NOSOTROS.