Alguien miente y no somos nosotros.

En la parte superior, los crematorios de un tanatorio durante la incineración de un fallecido de coronavirus. Debajo, los crematorios de un campo de concentración alemán en los años cuarenta del pasado siglo.

Italia no da abasto para incinerar 400 cuerpos al día, debido a la pandemia del Coronavirus. Los hornos crematorios están saturados, el tiempo de cremación (entre 45 minutos y tres horas por cuerpo) y los hornos disponibles no alcanzan a incinerar a todos los fallecidos a diario. Estamos en el año 2020 y la tecnología aún tiene limites evidentes.

Sin embargo, la historia nos dice que hace de 71 a 75 años, en plena guerra mundial, con inviernos de hasta -15 grados bajo cero y escaseando el gas que necesitaban para calentar al pueblo y con sus ejércitos, defendiéndose en los cuatro puntos cardinales del ataque de los aliados y tratando de cubrir territorio, yendo al ataque de otros frentes y con escasez de “personal”, un grupo de asesinos psicópatas de Alemania, a los cuales llaman “nazis”, incineraban a MILES de judíos a diario y que SOLO EN AUSCHWITZ, tenían una capacidad crematoria de 4.766 cuerpos al día y que entre ABRIL DE 1943 Y NOVIEMBRE DE 1944, SOLO EN ESE CAMPO, SE INCINERARON ENTRE 1,100.000 JUDÍOS…

Ahora os dejamos pensar un rato.
Solo son números, pero alguien miente y no somos nosotros.

Nota: Esta reflexión está dedicada a Alfonso, un comentarista de este blog, que nos manda una nota difamatoria e insultante, sobre una supuesta traición al negacionismo. No la hemos publicado para no avergonzar al resto de nuestros seguidores. Le pedimos desde aquí una rectificación.