Amazon retira libros de temática nacionalsocialista de su sitio.

Sus proveedores dicen que no se entienden los criterios. Además, en un libro ilustrado borraron las esvásticas.

En los últimos 18 meses, Amazon ha eliminado dos libros de David Duke, un ex dirigente del Ku Klux Klan, así como varios títulos de George Lincoln Rockwell, fundador del Partido Nacionalsocialista Estadounidense. La empresa también ha prohibido la venta de volúmenes como The Ruling Elite: The Zionist Seizure of World Power (La elite gobernante: La toma sionista del poder mundial) y A History of Central Banking and the Enslavement of Mankind (Historia de los bancos centrales y la esclavización de la humanidad).

El número creciente de libros proscritos ha suscitado preocupación entre algunas librerías que abastecen las enormes bibliotecas virtuales de AmazonAmazon, dijeron, parece operar conforme a normas vagas o inexistentes.

Amazon se reserva al derecho de determinar si un contenido brinda una experiencia aceptable”, decía un aviso de cancelación que la compañía envió a una librería.

Facebook, Twitter y YouTube se han visto afectados por controversias que oponen la libertad de expresión al contenido ofensivo. Amazon en gran medida ha escapado a ese debate. Pero, como millones de comerciantes proveen mucho de lo que vende Amazon a decenas de millones de clientes, eso podría cambiar.

Amazon tiene un inmenso poder para decidir qué información consume la gente, pero no acepta proporcionar una lista de libros prohibidos ni decir cómo fueron elegidos.

Objetos de tema nacionalsocialista regularmente aparecen en Amazon, donde son eliminados conforme a su política sobre “materiales ofensivos y polémicos”. Pero esas normas no se aplican a los libros. Amazon sólo dice que los libros a la venta en su sitio “deberían brindar una experiencia positiva a los clientes”.

Ahora Amazon ha comenzado a tener una actitud cada vez más proactiva en retirar el material nacionalsocialista. Permitió que su propio programa de ese tema, The Man in the High Castle (El hombre en el alto castillo) fuera expurgado para un libro homenaje. La serie transcurre en un Estados Unidos paralelo en el que los alemanes y los japoneses ganaron la II Guerra Mundial.

“Si los ejecutivos de Amazon están tan orgullosos de su superioridad moral, deberían enviar memos sobre qué libros están prohibiendo”

“No hay nada en lo que no haya una esvástica”, dijo el actor Rufus Sewell, que interpretó al antihéroe nazi. Pero en The Man in the High Castle: Creating the Alt World (El hombre en el alto castillo: Creando el mundo alternativo), publicado por Titan Books, las esvásticas fueron borradas digitalmente del uniforme de Sewell y de Times Square y la Estatua de la Libertad. Una nota en la página de derechos de autor dice: “En este libro, respetamos la responsabilidad legal y ética de no perpetuar la distribución de los símbolos de opresión”.

En 2010, cuando los medios de prensa descubrieron que en el sitio había en venta una guía para la pedofilia, la primera reacción de Amazon fue defender el libro. Amazon cree que es censura no vender determinados libros simplemente porque nosotros u otros creen que su mensaje es objetable”, dijo en aquel momento. La empresa más tarde retiró el libro.

Todavía hay abundante material nacionalsocialista disponible en Amazon. Está la SS Leadership Guide (Guía de liderazgo de las SS) y muchas ediciones de Mein Kampf de Hitler.

Esto no hace más que subrayar lo difícil que puede ser determinar cuáles son las normas de Amazon. La confusión se ve reforzada por AbeBooks, la mayor plataforma de libros usados fuera de la misma Amazon.

Hace poco, había 18 ejemplares de los libros de Duke en las listas de Abe.

Amazon, que es dueña de Abe, no accedió a efectuar declaraciones.

The New York Times