El cuento de la “Casita para pájaros”

Un ciudadano europeo contó el siguiente cuento:

 Compré una casa abierta para alimentar a los pájaros, la colgué en el porche y puse alpiste. ¡Fue maravilloso! En los primeros días aparecieron algunos y cariñosamente  dejé que las semillas los alimentaran. Después de dos semanas, tuvimos cientos de ellos deleitándose con el flujo constante de alimentos gratuitos y de fácil acceso.

Entonces los pájaros comenzaron a construir nidos en los bordes del patio, en la mesa y al lado de la barbacoa, algunos alteraron su comportamiento al tratar de atacarme a picotazos, a pesar de que soy su benefactor.

Cuando les deje de alimentar se marcharon y ahora vuelvo a estar tranquilo y feliz en mi porche.”

  “Nuestro estado brinda comida, vivienda, subsidios, atención médica y educación gratuita a cualquier persona nacida en un país de otro continente que se declare refugiado, lo que ha llevado a la llegada repentina de decenas de miles. De repente  , nuestros impuestos tendrán que aumentar para pagar sus servicios gratuitos, sus apartamentos, sus costos de atención médica gratuitos.

 En la escuela quieren quitar el cerdo y las salchichas de la comida porque estas personas dicen que es contra su religión.

Quieren que sus niñas estén cubiertas, sus mujeres no aceptan ser atendidas en un hospital por médicos varones porque va en contra de su religión;

Las cajas de cereales para el desayuno, la leche y otros alimentos vienen con etiquetas bilingües.

 Estoy obligado a usar teclas especiales para poder hablar con mi banco en nuestro idioma y ver personas extrañas que agitan banderas que no son nuestras y escucharles gritar y gritar en las calles, exigiendo más derechos y libertades.

 Tal vez es hora de que el gobierno desmantele el comedero para pájaros también.