Nuestro adiós a una enamorada de la belleza y del Arte: María José Gómez Vilar

Nada más comenzar la Asociazón Wagneriana da Galiza la nueva singladura en 2009-2010, los contactos con Mª José (1960-2019) eran cada vez más periódicos y en 2012 decidió hacerse socia de nuestra asociación cultural, una relación con la obra del maestro verdaderamente apasionada, tanto que llegó a cambiarle la vida en muchos de sus transcendentales aspectos, aunque nuestra amistad fuera exclusivamente en ese corto período de tiempo indicado y conociendo muy poco de su después narrado y ajetreado pasado, pues rozaba los cincuenta y tantos años cuando nos conocimos. Estaría integrada en cuerpo, tiempo y alma hasta el final de sus días a la AWG, su casa, lugar y podríamos decir que hasta familia.Pero no sólo ese aspecto: era una enamorada de la belleza, del Arte, en todos sus esenciales aspectos. Era muy normal verla en los conciertos de aquí para allá que se hacían en Coruña, Santiago o Ferrol, exposiciones de pintura (admiradora de toda la escuela figurativa gallega y española -Álvarez de Sotomayor especialmente-), escultura o la buena literatura, de la que se dejaba aconsejar con facilidad de niña, ávida de verdadero conocimiento ético y estético. En el ya casi decano proyecto de “Wagner en Galicia”, me ayudaba especialmente a recoger datos de todos los conciertos relativos a obras o piezas de Richard Wagner que se interpretaban en este pequeño reino galaico. Sin fallo.Era una auténtica autodidacta que quería aprender de casi todo, aprovechando al máximo su tiempo y pasión.Cuando la propusimos como secretaria de la AWG no dudó ni un momento en aceptar, es más, su gran ilusión era hacer fuerte esa gran columna de la asociación que era una revista musical wagneriana, como finalmente fue y es “CRÓNICAS WAGNERIANAS”, hoy y en gran parte gracias a ella, en su número 14. Se dedicaba a apoyarnos en las entrevistas a intérpretes y cantantes que pasaban por Coruña que tuvieran algún vínculo con el mundo wagneriano, bruckneriano, straussiano o mahleriano. Su segunda pasión era Richard Strauss, pero le chiflaban musicalmente los autores barrocos y el clasicismo de Mozart.-Ahora no puedo, Mª José ¿pasarías por camerinos -Palacio de la Ópera de Coruña- para entrevistar y/o recoger firmas de esta u otro cantante o director musical -el último creo que fue Josep Pons…-?-Sin problemas, Xosé Carlos, hecho.Y la pobre de nuestra ya ex-secretaria se pasaba horas esperando la salida o entrada en camerinos de todo el personal artístico que fuera de nuestro particular interés. Le debe la AWG un inmenso favor al trabajo y tiempo dedicado por esta coruñesa, a todas las actividades que diseñábamos para difusión y defensa de la obra wagneriana y poswagneriana: viajes, gestión de correo, papeleos, conciertos, conferencias, trato con socios y colaboradores, redacción, traducciones (muy buenas sus traducciones desde el inglés, sus estudios de maestra de primaria), etc.La expansión de la AWG hasta 2014 fue espectacular en publicaciones, aumento de socios, hasta en tertulias (la de la cafetería Noray con singular cariño) muy coruñesas, alrededor del mundo de la Ópera. Tenía el sueño de hacer una verdadera y laboriosa antología con fragmentos de óperas (¡hasta italo-francesa si era menester!) para dar a conocer a la juventud de una manera amena, el mundo lírico mayor de nuestra cultura: le ayudó Germán, un gran amigo, ya mayor, en el tema operístico del que se nutrió Mª José.Cuando llegaron las “vacas flacas”, después del bicentenario de 2013, le llegué a decir a esta activa amiga, lo de “congelar” la asociación durante un tiempo para recuperar fuerzas, reflexionar…-De ninguna manera, ¿podemos? Pues adelante, por mí…Y así fue como María José y este que suscribe seguimos llevando el timón, aumentando incluso más el interés en Europa, España y Galiza por nuestra humilde sociedad wagneriana, en esa incomprensión y difíciles tiempos que corren.¿Proyectos en mano que teníamos en mente? Un elenco de artistas susceptibles de entrevistar (la cantidad de información que recogía de los mismos no era poca…) y un relance de sus apasionadas CRÓNICAS WAGNERIANAS, que leía y releía desde sus primeros números de ya hacía casi una década, comentándomelos sin cesar. Me explicaba que era necesario ir presentado públicamente cada número de CCWW que anualmente lanzábamos y no le faltaba razón. Me pedía trípticos (que ella misma reproducía gratuitamente) de la AWG en gallego y castellano, ejemplares de CCWW para, a la salida de los conciertos, durante las obras de Wagner que se reproducían en los cines por Coruña, repartirlos entre la gente hasta el agotamiento. Era una valquiria de tomo y lomo, de las ya difíciles de encontrar, y que Wotan nos envió con gratitud desde su fortaleza del Walhalla.Aunque muy “espartana” en muchos detalles, su feminidad era latente en los pic-nics, en las comidas, cafés con socios y tertulianos, donde sabía estar en silencio, para, cual esponja, absorber todo lo que pudiese del conocimiento de los demás. En el auténtico sentido de la palabra, era humilde y con mentalidad de verdadera alumna de lo Elevado: de ahí generosidad, su magnanimidad.Te vamos a echar muy en falta, querida Mª José, ya en los Elíseos de tu recién encontrado Dios cristiano que al final de tus años volviste a recuperar para tu corazón. Échanos también una mano y pídele a nuestra intercesora Monserrat Graces, que charle con Wotan para que nos envíe ese refuerzo, de tu perfil a poder ser, que tanto necesitamos, wagneriano y amante de la Belleza en general, como tú.Te sentimos a gusto con todos nosotros, fuimos en alguna medida, parte de tu familia y nuestro cariño, gratitud y admiración era naturalmente recíproco.

Descansa ya en paz y luz, estimada Walküre.

En el fallecimiento del Mª José Gómez, del isabelino Hospital Oncológico de Coruña, 27/VII/2019. Toda la Asociazón Wagneriana da Galiza te desea un eterno descanso en la Gloria de su Luz. Requiescat In Pace bajo los acordes del cortejo de Siegfried en el Götterdämmerung.

NOTA ADJUNTA DE PEDRO VARELA

Estando en prisión la correspondencia que llega del exterior es el mejor alimento espiritual. Y la correspondencia de María José Gómez Vilar no fue sólo abundante (entre 2010 y 2012, y nuevamente en 2018)… era constante, hermosa, positiva, llena de Fé, arte, música y belleza. Desde entonces ha seguido siendo una leal colaboradora que se ha marchado inopinadamente, cuando nos habíamos prometido una visita personal en cualquiera de los dos extremos de la Peninsula. La vida tiene eso, el hombre propone y Dios dispone. Y su disposición última ha querido que dicho encuentro tenga lugar al otro lado, un poco más adelante, cuando también nosotros seamos llamados ante el Altísimo para rendirle cuentas. Hasta entonces María José!

Pedro Varela