David Irving, conferencia de prensa en el local de Librería Europa (15/12/2007)

Una de nuestras misiones como divulgadores del llamado “El Caso de Pedro Varela” es ir recabando información sobre este tema. La búsqueda raramente da resultados, dado que la mayoría de documentos fueron secuestrados durante las diferentes “razzias” judiciales a los locales de Librería Europa.

Rogamos, tengáis en cuenta la precareidad  de los medios utilizados en aquellos actos, por lo que recomendamos subáis el volumen del audio. Gracias

MI DRESDEN

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“Desdren 1945-Europa 1981” pintura del artista Martí Teixidor (Expuesta en el MEAM de Barcelona)

LXXIV ANIVERSARIO DE LA DESTRUCCIÓN DE DRESDEN (13/2/1945 -13/2/2019)

Mi DRESDEN es el homenaje a una ciudad mártir, ignominiosamente incendiada y arrasada por miles de toneladas de bombas de fósforo. Es también un alegato contra los horrores de la guerra. En él he intentado simbolizar LA DESTRUCCIÓN DE LA HUMANIDAD POR LOS MISMOS ENTES QUE HAN ATENTADO CONTRA EL ARTE. Son las mismas fuerzas que intentan aniquilar todo vestigio de cultura en Europa. DRESDEN, la hermosa y culta capital de Sajonia, fue declarada durante la Segunda Guerra Mundial 1939-1945, COMO CIUDAD ABIERTA, cuidad blanca, ciudad hospital. El crimen perpetrado contra Dresden contra toda su población civil, a sus heridos de guerra, a los refugiados, a los ancianos, mujeres, niños, no tiene justificación posible, y tampoco desde un punto de vista militar. Así y todo, condenaron fríamente a morir abrasadas a más de 250.000 personas inocentes e indefensas en febrero de 1945 a la entrada la Cuaresma.

MARTI TEIXIDOR
Martí Teixidor

Existe un maligno paralelismo entre la masacre de Dresden y la masacre del Arte. En “DRESDEN 1945 – Europa 1981”, me limito a plasmar el horror, el estupor del ser humano ante la homicida ferocidad desencadenada por las fuerzas demenciales responsables de la guerra y de la destrucción del Arte. En cuanto al autor del Guernica (PICASSO), la alternativa simplísima. Dado que el mismo confiesa ser un bufón público, un pintor de paparruchas, etc., aceptémoslo. Sus “tentativas”, “sus juegos”, serán su penitencia. Sus codornices con personajes, el toro del pimpampun, el caballo de parbulario… son y serán su imborrable vergüenza. El Arte es el sentimiento más profundo de la existencia, es el gran estimulante de la vida, volvamos al Arte, volvamos a la Vida.

MARTI TEIXIDOR

Gore 1945

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Unas horas antes de terminar la Segunda Guerra  Mundial, muchos niños soldados alemanes fueron asesinados por los comandos estadounidenses KWS (Killed While Standing).

Niños con madres y padres que los amaban y que tuvieron que contemplar como los cadáveres de sus hijos eran colocados de forma que la fotografía resultara lo más “artística” posible.

 

Pedro Varela, ejemplo de resistencia.

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Pedro Varela Geiss, a la edad de 16 años. ( Fotografía de su carnet de miembro de C.E.D.A.D.E., en octubre de 1974.)

Era aún un chaval cuando mi insaciable pasión por los libros y mi curiosidad por la Historia me llevó a leer libros disidentes, algunos llamados negacionistas o revisionistas, prohibidos en algunos países que se hacen llamar democráticos, bajo el pretexto de que incitan al odio, y tan sólo por cuestionar la abrumadora propaganda que usan los vencedores para que creamos que no existen alternativas al sistema.

El principio fundamental para la ecuanimidad es el de atender a los argumentos de las diferentes partes de un conflicto o controversia; principio que se vulnera sistemáticamente desde el momento en que a una de las partes se la silencia, sea por aislamiento social, asfixia económica, o por la vía de la represión penal cuando  los poderosos ya ni siquiera se molestan en disimular que, bajo sus formas de apariencia democrática, sólo esconden la tiranía del Nuevo Orden Mundial, de ese poder anglosionista que fue el verdadero vencedor de la Segunda Guerra Mundial.

Convendrá conmigo cualquier persona con un mínimo de sentido común y de la equidad, en que a nadie le gustaría ser juzgado en el caso de que el juez sólo escuchara a la parte contraria, que es justo lo que hemos hecho con la Historia reciente; simplemente, dejarle el monopolio de la información a los vencedores. Y aunque ya sabemos el adagio de que la Historia la escriben dichos vencedores, no deberíamos caer en el fácil conformismo de aceptar ovejunamente todo lo que su propaganda pretenda inculcarnos como verdades incontrovertibles.

Todo esto me vino a la memoria cuando leí, hace unos días, una nota sobre las dificultades que atraviesa Pedro Varela, un hombre cuyo principal pecado ha sido la divulgación de la versión disidente de la Historia, y de unas ideas que chocan irreconciliablemente con los poderes hegemónicos en la actualidad. Es la suya una trayectoria de asiduos pasos por la cárcel, cierres de su negocio, y confiscaciones más propias de tiranías bananeras que de un régimen que pretende ser civilizado y regido por el Derecho,  sin haber cometido más delito que vender libros, y divulgar realidades terriblemente incómodas para los beneficiarios de este pensamiento único que hundirán a la civilización europea en un período relativamente corto de tiempo, si los ciudadanos del viejo continente no tomamos conciencia de nuestra identidad y determinación de defenderla.

Pero los autodenominados pomposamente “estados de derecho”, para mantener su paripé democrático, utilizan formas jurídicas un tanto chocantes para justificar el encarcelamiento de un librero, o el de los escritores que han sufrido prisión por escribir textos revisionistas.

Así, se han ido sacando del sombrero fórmulas penales bajo el concepto de “delito de odio”, que curiosamente sólo opera para reprimir pensamientos contrarios al sistema, y no se activa cuando los verdaderos propagadores de odio se despachan a gusto en cualquier medio de comunicación.

En España, sólo la defensa de la patria, o la constatación de las realidades más incómodas de la inmigración ilegal, como el aumento de la delincuencia o del bajo número de inmigrantes que cotizan -curioso modo de pagar nuestras pensiones- activan las alarmas de la “justicia” y su celo en la persecución de dichos delitos.

Daría lugar a un interesante debate jurídico el planteamiento de hasta qué punto algo tan abstracto como los sentimientos pueden generar un tipo delictivo,  y cómo ciertas expresiones se pueden catalogar de modo objetivo como odio. En todo caso, hay gente ocupando altos cargos que ha llegado a propugnar el fusilamiento de sus rivales políticos sin que se activen esas diligentes alarmas de la peculiar justicia española. Se ve que incitar al asesinato no es odio, mientras que decir que más de la mitad de los delitos los comete un colectivo minoritario, aunque sea cierto, sí lo es.

Ya puestos, incluso decir que los niños tienen pilila y las niñas no, ha sido catalogado por algunos como expresión de odio.

Ya veremos cuánto tardan en procesarnos por decir que la hierba es verde.

No tengo el gusto de conocer personalmente a Pedro Varela, un auténtico ex preso político, pero sí fui su cliente en mi juventud, comprando magníficos libros de su extraordinaria Librería Europa. También he leído algunos de sus textos y escuchado sus interesantísimas conferencias. Hombre de una cultura extraordinaria, y de una honradez a prueba de toda persecución, ejemplifica como pocos la falsedad de una democracia que, sin pudor, sin recato, sin la más mínima vergüenza, persigue con saña a los que no se pliegan a sus miserables designios.

Pero, sobre todo, pone en evidencia la hipocresía de quienes esgrimen con tanta facilidad valores como la libertad, mientras sólo esconden el más inicuo espíritu liberticida.

https://latribunadeespana.com/opinion/autor/199-sergioperezcampos

Pedro Varela: “A pesar de los intolerantes”(Carta desde prisión nº 12/1999)

FANÁTICOS Y TERRORISTAS COLABORAN CON EL PODER QUEMANDO LIBROS

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El actualmente exfiscal (Dios sea loado) jefe de Cataluña, Jose María Mena, junto al también exdiputado (Dios sea de nuevo loado) de la CUP David Fernández.

“Lamento que no se pueda cerrar la Librería Europa”.

(J. M. MENA, exfiscal General de Cataluña y marxista militante)

La Librería Europa  se ha comprometido a luchar por la libertad de expresión, información y opinión para todos. Por eso el terrorismo de Estado ha de entender que sus robos institucionalizados (20.972 libros fueron secuestrados de nuestros locales y van a ser destruídos para que nadie pueda leerlos) no provocan otra cosa que un redoblado esfuerzo de resistencia pacífica, pero firme, que ha de llevar a que cada día más personas tengan la oportunidad de conocer la otra cara de la historia.

El juicio contra mí tuvo lugar el pasado 16 de octubre de y la sentencia fue dictada el 16 de noviembre: 5 años de prisión y una importante multa económica, pago de las costas procesales y de las acusaciones particulares (SOS-Racismo, Comunidad Judía, Asociación Cultural Judía ATID), destrucción de los fotolitos de 124 títulos, 324 vídeos, numerosas entrevistas y fotos originales y material histórico etc.

Se contradice así la Constitución y se inicia un nuevo índice de libros prohibidos cuya existencia se opone al derecho esencial a ser libremente informados y al fundamento mismo de nuestro Estado de derecho.

Para liquidar incluso los libros no secuestrados y arruinar económicamente a la Librería Europa, impidiendo así su actividad de difusión de libros no conformistas, el pasado sábado 16 de enero una manifestación del lumpen político de la ciudad —infestada de agita-dores profesionales y con la aquiescencia del poder— hizo el trabajo sucio del Sistema, asaltando la Librería Europa de la calle Séneca de Barcelona y forzando la entrada, reventando la doble persiana y las puertas,destruyendo las instalaciones, las estanterías, las vitrinas, muebles, máquinas, cristales y lunas a su paso, incluso las escaleras y numerosas baldosas del suelo, volcando los muebles de las paredes sobre el suelo y amontonando los libros en una pira con la intención de quemarlos en el interior del local.

burning-booksPasaron luego a lanzar los libros a la calle, prendiéndoles fuego sobre el asfalto, cuyos restos fueron recogidos por las máquinas de limpieza del ayuntamiento, enviadas al efecto con extraña celeridad.

A pesar de haber advertido a la policía nacional y a la policía autonómica del hecho con antelación suficiente y de las numerosas llamadas que vecinos y amigos de la librería realizaron a las fuerzas del orden, éstas no aparecieron para defender la propiedad privada y la seguridad ciudadana, con todo y que los asaltantes necesitaron más de media hora para reventar la entrada. Hay que hacer constar igualmente que dos coches de la Guardia Urbana escoltaban la manifestación y ninguno de ellos impidió los hechos, antes al contrario se retiraron al introducirse los manifestantes en la librería según los observadores presentes y los vecinos consultados. Todas las informaciones indican que la orden política superior era la de no asistir a la Librería Europa. Otro crimen de Estado.

Cuando el poder no consigue doblegar a los heterodoxos, entonces “deja actuar” a los terroristas y sus secuaces. Detrás de todos ellos se encuentran los fanáticos de la dictadura del pensamiento único, los iluminados de la democracia que no respetan al contrario, los del negocio del antirracismo y los promotores del racismo a la inversa, los Danton, Marat y Robespierre, que en nombre del progresismo, la humanidad, la libertad y la tolerancia están dispuestos a quemar libros o a ordenar quemarlos, a destruir y si se puede a cerrar librerías y a encarcelar a personas inocentes. Y en la cúspide de la obediente pirámide encontramos viejos conocidos: los sionistas. Habría que preguntarle también a la masonería el papel que juega en la represión, dado que los pasillos del Ayuntamiento y la Generalitat están llenos de “hermanos” (según informaciones publicadas en la prensa).

La única forma de combatir el mal es con el bien. Eso es muy difícil. Pero no hay elección. La verdad forma parte del séquito del bien. Tenemos el derecho al debate, a dudar, investigar y equilibrar la información y los documentos y a ofrecer esta información al público. Pero se nos exige que creamos ciegamente. Se nos prohíbe dudar. Por ello nos asalta la duda.

Hemos dicho ya que combatiremos la mentira con la verdad. Y así ha de ser. Si aquellos cuyas tesis muchos libros y autores ponen en duda tienen la razón de su parte, aceptarán todas las preguntas serenamente y con paciencia, y no ocultarán ni sus actas ni sus prue-bas. Pero si mienten, clamarán al juez, se escudarán en el poder y se rasgarán las vestiduras, utilizando a los medios de comunicación para criminalizar toda oposición. Se pondrán en evidencia y así se les reconocerá. La verdad es siempre sosegada, la mentira pugna por un juicio terrenal, decía un párroco amigo.

PEDRO VARELA

 

 

 

 

“Mear mirando a Inglaterra”

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Hoy 3 de febrero se cumplen 330 años del nacimiento del mayor héroe naval de todos los tiempos, artífice de la derrota más humillante sufrida por los ingleses, ocultada por ellos y olvidada por los españoles.

 

Conocida la española afición a los motes, no fueron muy imaginativos los historiadores apodando a Blas de Lezo “Mediohombre”. El marino cojo, tuerto y manco que nunca perdió una batalla y decía que todo buen español debería mear mirando a Inglaterra, murió poco después de hacer historia en 1741. Tenía 52 años y había sido marino toda su vida.

Con 12 años se embarcó desde su Pasajes natal en la escuadra  francesa, aliada de España en aquella época. Con 15 años, en pleno combate una bala de cañón le destrozó una pierna. Se cuenta que se la amputaron sin anestesia alguna y no se le oyó ni una queja. Rechazó quedarse en tierra y en su biografía se encadenan singladuras, batallas y conquistas, ascensos y reconocimientos hasta llegar al momento histórico por el que quizás es más recordado.
Usando la estrategia y todo lo aprendido, en 1741 comandando una armada de apenas seis naves y 2.830 hombres, Blas de Lezo venció el llamado Sitio de Cartagena de Indias a la armada Inglesa al mando del almirante Vernon con 23.600 hombres y 180 barcos. La desproporción de fuerzas era tal que Vernon dio por hecho su triunfo y ordenó acuñar monedas conmemorativas de su hazaña antes de finalizar la batalla. Pero pudo más el “Mediohombre” con su astucia y su capacidad para la estrategia.
En su retirada, el almirante Vernon sólo acertó a decir entre dientes:
-¡Dios te maldiga Lezo!
Y envió una última carta al comandante español con el siguiente texto:
-Hemos decidido retirarnos, pero para volver pronto a esta plaza después de reforzarnos en Jamaica.
A lo que Lezo respondió con ironía:
-Para venir a Cartagena es necesario que el Rey de Inglaterra construya otra escuadra mayor porque esta sólo ha quedado para conducir carbón de Irlanda a Londres.

 

La humillación fue tal que el rey Jorge II prohibió a los historiadores ingleses que se escribiera nada de la derrota.

A los españoles no hizo falta prohibirnos nada.

Aquella batalla ganada supuso que la Corona Española mantuviera durante 70 años más el control de los territorios de ultramar, que allí se hable castellano en vez de inglés y otras muchas cosas que marcaron hitos. Blas de Lezo murió víctima de la peste, la única batalla que perdió además de la del olvido.