Pedro Varela, Carta desde la prisión “La Roca” (1)

Pedro Varela /Cartas desde Prisión Nº 70. (Nº 1 desde la prisión La Roca /13 de abril de 2018)

“MONIKA”

Me escribe desde la prisión de alta seguridad en Munich, Monika Schaefer, a quien nuestros amigos lectores conocen de anteriores comentarios.

Se trata de un caso más de persecución contra las opiniones y las ideas a manos de una justicia política que se doblega lentamente ante el criterio farisaico de los fanáticos del control de pensamiento.

Esta ciudadana canadiense, violinista de profesión y candidata en cuatro ocasiones a la presidencia del Partido Verde (Green Party) es, además, profesora de música en Alberta (Canadá), su carácter tranquilo y discreto causó, pese a todo, una tormenta de indignación e intolerancia cuando en junio de 2016 publicó un corto de vídeo titulado “Perdona mamá estaba equivocada respecto al Holocausto” en el que ella misma lamentaba no haber escuchado a su madre cuando le hablaba de dicho asunto y haber tenido que descubrir la verdad en edad madura.

Cuando se encontraba de viaje en Alemania fue detenida y encerrada en la prisión de alta seguridad del estado en Múnich, donde permanece desde el pasado 3 de enero de 2018 y donde, hasta hace poco no se le permitía recibir visitas. Su abogado, Wolfram Nahrath, advierte que hasta ahora no ha sido una una acusada de crimen alguno pero aún permanece en prisión y en ese estado estará por lo menos varios meses a la espera de juicio, de momento está intentado que no sea incluida en la lista de desidentes conocida como “Negadores del Holocausto”, lo cual supone arresto automático en Alemania, sea cual fuere su nacionalidad.

El cónsul de Canadá informó que compartía una tienda para cuatro reclusas y finalmente con una sola interna, esta situación es siempre cambiante al encontrarse en situación de prisión provisional.

Su hermano Alfred, nos anima a escribirle cartas, pero sin mencionar el Holocausto ni el poder del Lobby Judío junto con otras cuestiones que podrían ser usadas en su contra durante su juicio. También se puede escribir al gobierno alemán, al gobierno canadiense y a sus representantes parlamentarios para que no puedan alegar desconocimiento del caso de Monika, que escribe:

“Durante dos semanas y media no supe nada del mundo exterior, hasta que llegó un río de cartas… estaba “animada” considerando que mi modo de vida para se ha simplificado en términos de la rutina cotidiana. Mi mayor preocupación, en un primer momento, se basaba sobre cuestiones logísticas en el frente doméstico, hasta el momento (25 de enero) no se me ha permitido una sola llamada ni una visita, por lo que aún no tengo ni idea de si alguna de mis cartas a mi hermano ha llegado, o no, a su destino. Por supuesto estos asuntos logísticos me han estresado durante un tiempo, pero me resigne a tener fe en que mis amigos y mi familia se harían cargo de mis asuntos… como he mencionado, repentinamente la vida se ha vuelto simple. El tiempo se expande y encoge simultáneamente, podía escribir un libro sobre mis interesantes experiencias en prisión. Tengo la sensación que fue hace ya mucho , mucho tiempo, que me encerraron, por otra parte los días fluyen uno tras otro rápidamente dadas las simples rutinas del día a día, a pesar de todo me mantengo saludable y bien , física y mentalmente , de corazón y alma. Resulta resulta maravilloso saber que la verdad y la luz, y efectivamente Dios está conmigo, lo sé.”

“Durante mi última noche en libertad en casa de Alfred (su hermano) tuve un sueño sorprendente: Me encontraba caminando en círculo, con un grupo de otras personas todos ellas caminando un tanto lentamente, con las cabezas levemente inclinadas hacia delante y arrastrando los pies en dirección opuesta a las agujas del reloj. Tras mi primer día completo aquí me desperté  y me incorporé repentinamente, respirando de forma entrecortada al darme cuenta de que lo que había visto en sueños tres días antes no era otra cosa sino la hora del paseo diario en el patio de la prisión.

El círculo del paseo aquí tiene una medida similar al del sueño e, igualmente, la gente camina en el mismo sentido pero puedo asegurarte que mi cabeza no va inclinada, y no ando arrastrando los pies, antes el contrario, ando de forma vigorosa.

En algunas ocasiones jugamos al pingpong o al voleibol, nos reímos a menudo y tenemos también buenos momentos a pesar de encontrarme en una celda con otras cuatro generalmente todo marcha OK y alguna vez se produce una conversación interesante. Dormir resulta difícil ciertos días dado que tenemos en la celda a una que ronca estruendosamente, ni  los tapones ni los auriculares son capaces son capaces de amortiguar el ruido, pero este tiempo pasará.”

En sus últimas líneas (del 28 de febrero) agradece mi postal del 30 de enero que dice haber leído repetidas veces, así como una cita de Goethe y añade: “Estoy completamente de acuerdo contigo de que hay que tomar nuestro tiempo en prisión como un servicio por la Verdad, el Bien y la Belleza. Gracias por articularlo de forma tan elocuente. Es exactamente como lo siento.  Tengo muy claro que no estoy sola entre estos muros de la prisión. Muchos otros se encuentran espiritualmente aquí conmigo. Dios está con nosotros.

Bendiciones, Monika”

Exponiendo el caso de Mónica Scheafer me ha parecido una buena manera de exponer también el mío sin aburriros mirándome el ombligo. No soy el único preso político, somos ya legión los perseguidos por lo que representamos.

Saludos a todos los que me recuerdan.

Pedro Varela (Centro penitenciario La Roca- Quatre Camins)

 

 

 

6 respuestas a “Pedro Varela, Carta desde la prisión “La Roca” (1)

  1. Ramiro 18 abril, 2018 / 7:47 pm

    Gracias, Pedro, por seguir con la moral alta, y animando al personal.
    ¡Espero que te traten mejor que en ocasiones anteriores!
    Un abrazo y mis mejores deseos.

    Le gusta a 1 persona

  2. Cesar 18 abril, 2018 / 8:57 pm

    ¿ Cómo el gobierno de Canadá no protesta porque lleve tres meses encarcelada una ciudadana de su país sin que le formulen cargos?

    En otro orden, la “justicia” alemana está formada por un montón de cobardes. No vacilan en enjuiciar a un ex SS de 120 años de edad que pelaba papas en algún campo, pero aaaaaaah, eso sí, buscaron una excusa leguleya para no tirarse a fondo contra el Obispo Williamson. ¿ Por qué?
    Porque era obispo, porque era inglés y porque no se iba a callar.

    Me gusta

  3. Juan José 19 abril, 2018 / 11:05 am

    Una muestra mas de que la sociedad en la vivimos, con su escala de valores invertidos, es hipócrita y mentirosa a mas no poder.

    Me gusta

  4. Streicher 25 abril, 2018 / 8:52 am

    “Me resulta raro que no encuentro una sola entre estos muros de la prisión”

    Más bien dice: “Tengo muy claro que no estoy sola entre estos muros de la prisión.”…

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s